|
Para ellos, no hay diferencia entre el pensar y el hacer, las palabras
y las cosas: el cerebro es literalmente un generador de realidades,
y sus recuerdos, de nuevo literalmente, viven con ellos, están
continuamente presentes, sucediendo una y otra vez, habitaciones vacías
alucinadamente atestadas de todos los muertos y vivos que conocieron o
aún conocen.
|